sonrisasLos tapones, el sueño, las obligaciones, son razones que nos llevan a iniciar un día con estrés, mal humor, en el que  no podemos brindar unos buenos días con una sonrisa y pasamos las ocho o nueve horas de trabajo con una cara larga y que nadie se nos puede acercar.

Estos son afanes que nunca van a desaparecer y es muy difícil que cambien, por lo tanto no te vas a pasar toda la semana laboral con  tu ánimo amargado.

Piensa que si no fuera por esos afanes no estuvieras donde estás y que los mismos significan, ya sea por grande o pequeño, un avance en tu vida.

La forma de hacerlo pasajero es ser agradecido por un día más, debes estar claro que nadie es responsable por lo que estás pasando y ponerte en el lugar de los demás.

Atrévete a mejorar tu estado de ánimo, a sonreír, ser amable, sencillo y honesto. Dice Cicerón “estar contentos con lo que poseemos es la más segura y mejor de las riquezas”.

Transforma tu vida, organízate, planifica tus planes. Si deseas, cuando vayas camino a tu trabajo o antes de empezarlo haz algo que te guste y te relaje, como escuchar música, leer un capítulo o unas cuantas páginas de un libro, tomarte una de té o café, y verás como tu día se vuelve una amalgama de colores. Descarga de tu cuerpo el estés y atrévete a cambiar.