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Yira Vermenton
Life Coach
Presidente de Passion
For All
yireiror@hotmail.com

En la actualidad está cada vez más demostrado que líderes de personalidad auténtica tienen una mayor capacidad para atraer y retener una fuerza laboral comprometida. Pero a su vez, estos mismos líderes reconocen que un “líder auténtico” sólo puede sobrevivir en una empresa auténtica, donde se nutren las diferencias individuales; la información no se esconde o se limita; la empresa agrega valor a los empleados, en lugar de simplemente extraerlo de ellos; la empresa tiene un propósito significativo; el trabajo en sí es intrínsecamente gratificante; y no hay reglas estúpidas. En definitiva, en este tipo de empresa los empleados logran mayor
satisfacción y mayor conexión con su trabajo.
Una investigación reciente de la Escuela de Negocios de Dan Cable de Londres, muestra que los empleados que se sienten libres de expresar su autenticidad en el trabajo muestran niveles más altos de compromiso con la organización, un mayor rendimiento individual, y son más propensos a ayudar a los demás.

¿Qué hacer como empresa para ser lo más auténticos posibles, y poder retener buenos líderes que sean como un imán para su fuerza laboral?
Se reduce a seis virtudes que parecen estar basadas todas en el sentido común. A pesar de ello, pocas organizaciones logran combinarlas en su totalidad. Algunas de ellas van en contra de las prácticas tradicionales y hábitos adquiridos. Otras, son francamente complicadas y de una implementación costosa. Otras entran en conflicto con algunas políticas de la empresa. Y casi todas requieren que los líderes balanceen los intereses en competencia, y se replanteen cómo distribuyen su atención y su tiempo.
Pareciera que a este punto esa “empresa ideal” sigue siendo más una aspiración que una realidad. Sin embargo, merece la pena compartir cuales son los esas virtudes que debe desarrollar toda empresa que aspire a crear el ambiente laboral más productivo y gratificante.

1-Dejar que las personas sean ellos mismos. Sin censura; pero ir mucho más allá de los niveles básicos de
tolerancia en cuanto a raza, sexo, edad o etnicidad. Esto es, diferencias en perspectivas, hábitos mentales y conceptos básicos. Una cultura corporativa donde sujetos de tipos totalmente opuestos, pueden prosperar y cooperar en el trabajo. Las empresas que promueven con éxito el individualismo, tienen un enfoque más holístico en los procesos de reclutamiento, y en general en el
desarrollo de sus proyectos y procesos; y en muchos casos, por lo tanto, pueden tener que renunciar a un cierto grado de orden organizacional.

2-Dejar fluir la información. La empresa ideal, no construye muros de piedra, no distorsiona, y no esconde. Reconoce que en la era de Facebook, WikiLeaks y Twitter, es mejor decirle a la gente la verdad antes de que alguien más lo haga. Los empleados tiene derecho a saber qué va a pasar con sus trabajos.

3-Desarrollar las fortalezas de las personas. La compañía ideal hace que sus mejores empleados sean aún mejor, y que los menos destacados de ellos logren más de lo que nunca pensaron que podrían ser o hacer. El esfuerzo de la empresa se basa en desarrollar los talentos internos, más que en la eterna búsqueda de trabajadores.

4-Ser más. La gente quiere ser parte de algo más grande que ellos mismos, algo en lo que pueden creer. Hacer que la misión de la empresa aporte al propósito personal de cada empleado; y más que cumplir con su
misión. Se trata de forjar y mantener las conexiones poderosas entre los valores personales y organizacionales. Esto hace que la gente se ponga la camiseta, y se fomenta la autenticidad.

5-Dar sentido a la cotidianidad en el trabajo. Más allá de sentir ser parte de un gran propósito, los empleados necesitan darle sentido a sus tareas cotidianas. La empresa debe cuestionarse si los procesos y las tareas que ellos envuelven tienen sentido; replantearse por qué se hacen de la manera que se hacen; y si los mismos cautivan el interés de los empleados que los
realizan.

6-Tener reglas que tengan sentido. La empresa ideal debería estar libre de reglas arbitrarias. Pero no quiere decir que no tenga reglamentos necesarios, sin los cuales la calidad de los productos y servicios prestados puedan verse afectados. Las organizaciones necesitan estructura, y sistematización; sin embargo esto no debe llevarles a la burocratización. La gente quiere hacer bien su trabajo, y sentir que son importantes en una organización que hace la diferencia. Quieren trabajar en un lugar que magnifica sus fortalezas, y no sus debilidades. Para ello, necesitan una cierta autonomía y estructura, mas la empresa debe ser coherente, honesta y abierta.