INVESTIGACIÓN 

profesionalismoLa gente feliz es más productiva, asume mayores retos y es más perseverante

Por Rocío García

Santo Domingo.

Desde hace un tiempo, los expertos han planteado la importancia de un buen clima laboral en las empresas, pero muchas organizaciones aún fallan en este tema.

Uno de las principales fallas que se presentan es la falta de buenos canales de comunicación, lo que imposibilita que los empleados se sientan parte del proyecto o que se involucren en el logro de los objetivos de la empresa.

Propiciar un buen clima laboral es responsabilidad de la alta dirección, que con su cultura y con sus sistemas de gestión, prepararán el terreno adecuado para que  se desarrolle con los comportamientos de los trabajadores, con su manera de trabajar y de relacionarse, con su interacción con la empresa, las máquinas que se utilizan y con las características de la propia actividad de cada uno.

Es conveniente utilizar las políticas de personal y de recursos humanos para la mejora de ese ambiente, con el uso de técnicas precisas como escalas de evaluación para medir el clima laboral.

Pero, desafortunadamente, muchas compañías tratan a sus empleados como una mercancía más, olvidando que son humanos  y que tienen  necesidades especiales, insuficiencias que si no son satisfechas, no rendirán al 100% como espera la empresa.

De acuerdo a informaciones obtenidas, la empresa no debe procurar un ambiente laboral saludable por humanidad, sino por objetivos financieros prácticos y tangibles, puesto que así los empleados rendirán más y la compañía generará más ingresos.

Muchas empresas descuidan el ambiente laboral porque consideran que se requiere mucha inversión para “algo que no es primordial”, pero se equivocan, puesto que los costos de un ambiente laboral pésimo harán que el desempeño y productividad de los empleados disminuya considerablemente, lo que resultará más costoso que si se invierte en el mejoramiento del ambiente laboral.

Para que un trabajador rinda, para que alcance todo su potencial, debe tener las condiciones adecuadas. No basta con que tenga el entrenamiento y las herramientas necesarias, hace falta también que se sienta cómodo en su trabajo, en el medio, con sus compañeros de trabajo y sobre todo, con sus jefes o líderes.

Un ambiente laboral inapropiado puede desde llevar a un empleado a suicidarse, hasta un bajo rendimiento de los empleados, lo cual resulta económicamente costoso para la empresa.

El clima organizacional siempre ha sido un aspecto importante para las empresas pues al generar emociones, sentimientos, percepciones en la gente e influir sobre su comportamiento, sin duda impacta de manera importante el desempeño y, por tanto, en los niveles de productividad.

Diversos estudios han demostrado que ganar el compromiso de los empleados y brindarles el soporte adecuado tiene un impacto positivo en los ingresos y en la reducción de costos. Las organizaciones que generan mayor compromiso de los empleados, obtienen un crecimiento en sus ingresos mucho mayor que el de las que no lo generan. Y usted, ¿qué está haciendo para mejorar el clima de su empresa?