La obesidad es un problema que puede poner en riesgo tu salud y productividad en el trabajo. Cambiar ciertos hábitos, llevar una dieta equilibrada y dedicar un par de horas a la semana a alguna actividad física, te ayudarán a evitar esta enfermedad.

 

Consejos alimenticios útiles durante la jornada laboral

El desayuno si es importante

Para que comiences bien el día y no te fatigues a media mañana, toma un desayuno rico en lácteos descremados, frutas, cereales integrales acompañados de algún líquido caliente. Usa endulzante, no azúcar.

Snacks saludables y frutas y verduras

A media mañana y media tarde, ingiera una colación que te ayude a llegar con menos hambre a la siguiente comida. Lo importante es saber elegir qué comer. Aumenta las porciones de fruta  y verduras diarias e inclúyelas en distintas preparaciones, lo importante es que consumas por lo menos tres raciones al día.

Porciones de alimentos

El pan, las pastas, el arroz o la papa deben estar incluidos en el menú diario, pero en raciones pequeñas. Cuando almuerces rellena tu plato de verduras y acompáñalos en menor medida de carbohidratos.

Come lento

Durante tu hora de almuerzo, come pausadamente y disfruta de los alimentos que estás ingiriendo. Si comes apurado, comerás de más y en las horas posteriores sentirás pesadez y somnolencia.

Disminuye el consumo de café

La ingesta exagerada de café es algo habitual y generalmente va asociado a otros productos azucarados. Prueba tomar aguas de hierbas que calman la ansiedad o té verde que ayuda a la digestión.