guillermo

El ingreso del trabajador a una empresa se perfecciona y formaliza por medio del contrato de trabajo que se conviene con el dueño del negocio o establecimiento. En el caso de contratación de mano de obra local, no hay necesidad de que el contrato de trabajo haya sido realizado de forma escrita.

Se presume la existencia de una relación de tipo laboral cuando una persona ha estado prestando sus servicios de forma continua, y en dicha relación existe un carácter de subordinación ante el empleador y una remuneración en favor del trabajador. Si por el contrario, se tratara de la contratación de nacionales extranjeros, es necesario que el contrato de trabajo sea realizado por escrito.

Cabe destacar que la necesidad para el extranjero de concluir un contrato por escrito no constituye una formalidad para la existencia y validez del Contrato de Trabajo, sino más bien el cumplimiento de una condición previa sin la cual no le sería posible obtener la Visa de Residencia o la Tarjeta de Residencia en la República Dominicana. El extranjero interesado en obtener un visado de residencia en la República Dominicana debe presentar un contrato de trabajo por escrito, suscrito con una compañía dominicana y debidamente registrado en el Ministerio de Trabajo.

En caso de que el contrato de trabajo se haga de forma escrita, es necesario registrar el mismo en el Ministerio de Trabajo en cuatro (4) originales, en idioma español, uno para cada una de las partes, y los otros dos para ser remitidos por el empleador al Departamento de Trabajo de dicho Ministerio, dentro de los tres (3) días de haber sido formalizado este contrato de trabajo.

Un requisito esencial para poder registrar el contrato de trabajo es que la empresa para la cual va a trabajar la persona contratada tenga su planilla de personal fijo depositado en el Ministerio de Trabajo, de conformidad a lo establecido en el artículo 15 del Reglamento 258-93.

Una vez agotada la fase de registro del contrato de trabajo, que puede tomar de uno (1) a dos (2) meses, el extranjero deberá solicitar al Ministerio de Trabajo una certificación donde se conste la aprobación de su contrato de trabajo. Para obtener dicha certificación, la cual forma también parte de los requisitos para la Visa de Residencia; el interesado deberá dirigir una carta al Director General de Trabajo, anexando copia del contrato.

El Principio IV de la Ley 16-92, del 17 de junio de 1992 o Código de Trabajo, establece que las leyes concernientes al trabajo son de carácter territorial y rigen sin distinción a dominicanos y extranjeros, salvo las derogaciones admitidas en convenios internacionales.

El Código de Trabajo prohíbe igualmente cualquier discriminación, exclusión o preferencia basada en motivos de sexo, edad, raza, color, ascendencia nacional, origen social, opinión política, militancia sindical o creencia religiosa. Este principio presenta sin embargo, ciertas excepciones, contenidas mayormente en el título I del Libro III del Código Laboral referente a la Nacionalización del Trabajo.

Según los términos del artículo 135 del Código de Trabajo, “el ochenta por ciento (80%), por lo menos, del número total de trabajadores de una empresa debe estar integrado por dominicanos”.

La aplicación de esta regla limitativa no tiene un carácter absoluto. Según el artículo 138 del Código de Trabajo, quedan exceptuados de la aplicación de las disposiciones de los artículos 135 y 137 los extranjeros siguientes:

Los que ejercen exclusivamente las funciones de dirección o administración de una empresa.

Los trabajadores técnicos, siempre que, a juicio del Departamento de Trabajo, no haya dominicanos desocupados con aptitudes para sustituirlos.

Los trabajadores de talleres de familia.

Los extranjeros casados con personas dominicanas, que tengan en el país más de tres años de residencia ininterrumpida y más de dos años de casados.

Los extranjeros que hayan procreado hijos dominicanos o que tengan en el país más de cinco años de residencia ininterrumpida.

Otra excepción aparece en los casos de permisos hasta un año concedidos por el Poder Ejecutivo que sean empleados en empresas agrícolas-industriales, braceros extranjeros o trabajadores a jornal utilizados exclusivamente en trabajo del campo. La regla del porcentaje mínimo obligatorio del salario en favor de los trabajadores nacionales.

Como parte del espíritu de protección a la mano de obra local, el Código de Trabajo ha establecido además que las empresas radicadas en el país deberán consagrar a los trabajadores dominicanos un porcentaje mínimo del monto total de su nómina salarial.

El artículo 136 del Código Laboral fija las condiciones de esta regla restrictiva al disponer que, “los salarios percibidos por los trabajadores dominicanos deberán ascender, en conjunto, al ochenta por ciento (80%), por lo menos del valor correspondiente al pago de todo el personal. Quedan dispensados de las disposiciones de este artículo los salarios percibidos por los trabajadores que desempeñen labores técnicas, de dirección o gerencia.

El artículo 144 del Código de Trabajo restringe el desempeño de ciertos cargos dentro de la empresa a los trabajadores de nacionalidad dominicana. El carácter de esta restricción varía según el tipo de función de que se trate.

Los administradores, gerentes, directores, y demás personas que ejerzan funciones de administración dentro de la empresa deben ser preferentemente ocupados por trabajadores de nacionalidad dominicana. En este caso, la ley dispone que deba darse preferencia a los trabajadores dominicanos para ocupar estas funciones, pero no excluye que estas puedan ser desempeñadas por extranjeros. En caso de que un dominicano viniera a sustituir un extranjero en uno de los cargos citados anteriormente, deberá disfrutar del mismo salario, derecho y condiciones de trabajo del sustituido.

Asimismo, los cargos de superintendentes, mayordomos, supervisores y cualesquiera otros trabajadores que laboren en faenas agrícolas deben ser de nacionalidad dominicana. Aquí, las disposiciones del Código Laboral tienen un carácter absoluto: los cargos antes mencionados deberán obligatoriamente ser ocupados por trabajadores dominicanos.

Sanción

Según lo establecido en los artículos 720 y siguientes del Código Laboral, el irrespeto a las normas sobre el empleo de extranjeros constituye una violación sujeta a sanciones penales, en la categoría de aquellas consideradas como “muy graves”. Este tipo de violación es pasible de una multa de siete a doce salarios mínimos, pudiendo ser aumentado el importe en un cincuenta por ciento (50%) de su valor en caso de reincidencia.