Alexandra LiberatoLas palabras Crisis, Crisálida, Crisol,  comparten la misma raíz etimológica. Estas palabras nacen del prefijo sanscrito “Kri”, que genera voces que suponen una acción fructificadora y transformadora, que provoca un renacimiento.

Cada una genera un proceso de transformación en la que es fundamental el cambio de un estado a otro. La crisis nos puede llevar  a la transformación a través del nacimiento de una nueva conciencia, basada en el coraje, el amor, la libertad, la denuncia, el rigor, el fin de la miseria moral, que al fin y al cabo es la que engendra la miseria económica.

Se puede encontrar entonces el poder revolucionario y sanador de una  crisis,  pero ésta  solo será buena si las hacemos buenas los humanos.

Es en los momentos de crisis cuando se da la  gran oportunidad de transformarnos a nosotros mismos y buscar nuevos horizontes donde el sol brille más. De ti depende el querer hacer de  una crisis una oportunidad  para transformarte o simplemente desaparecer.