bryan

Desarrolla habilidades y actitudes que permitan mejorar tu calidad de vida.

Imagina el siguiente escenario: naces en un país tercermundista, de clima tropical. Tus padres te envían a una escuela privada y luego a la universidad. Al graduarte, empiezas a trabajar en una gran empresa y, al pasar los años, te casas y tienes dos hijos.

Un día llegas a casa y tu pareja te dice “necesito hablar contigo” – esa frase que te hace recordar todo lo que has hecho mal en tu vida. Con una mirada preocupada preguntas “¿Qué pasa?”. Tu pareja, con ojos cansados, te dice: “mi amor, tenemos la tarjeta sobregirada, no pude hacer la compra”.

En ese momento, sientes impotencia al ver cómo tu situación económica se ha deteriorado a pesar de que cada año recibes un aumento de sueldo. No te explicas cómo llegaste aquí, siendo profesional con una maestría. Ya te puedes oír diciendo que sólo buscas vivir en tranquilidad con tu familia. Sólo sabes que, como dice la canción, “el costo de la vida sube otra vez, el peso que baja ya ni se ve”. Sientes que trabajas mucho, pero la vida se pone más difícil.

Es el retrato de la realidad y es muy probable que co nozcas a más de uno en una situación similar. ¿Te has puesto a pensar que existen personas que ganan 10, 100 o 1000 veces más dinero que tú, y que no trabajan 10, 100, o 1000 veces más? Entonces, ¿Qué es lo que marca la diferencia?

Para empezar a entender y responder a estas preguntas, comenzaremos presentando dos términos: la Inteligencia Financiera y la Educación Financiera.

La Inteligencia Financiera (IF) es la habilidad que tiene una persona para generar riqueza. Si bien el dinero no se considera lo más importante en la vida, la gente cada día reconoce más la importancia de tener abundancia económica para poder llevar la vida que desean. No es un don o un talento, sino una habilidad, y como tal, puede ser desarrollada.

Para desarrollar la IF, tenemos la Educación Financiera (EF). Adaptando la definición de BANSEFI, podemos definirla como el desarrollo de habilidades y actitudes que permiten mejorar la calidad de vida de las personas. Es importante destacar que la EF no la adquirimos en la escuela o la universidad, por tanto, cultivarla depende de cada uno de nosotros.

En la próxima edición:

Analizaremos el manejo del dinero, las inversiones, cómo piensan los ricos, las deudas, creación de valor, tarjetas de crédito y el flujo de caja, entre otros aspectos básicos en el proceso de crear riqueza.