EN EL DESAHUCIO 

Debe ser entregado al empleado una comisión para que pueda suplir sus gastos en el tiempo que dure inactivo

Por Rocio García

Santo Domingo. Al momento de buscar un empleo, muchas veces las personas no observan detenidamente lo que el empleador ofrece e inmediatamente acepta cualquier condición y salario con tal de ganarse el sustento de sus familias.

El país asumió una reivindicación mínima como garantía para que al momento de ser despedido el trabajador se vaya con algo de dinero para sostener sus gastos en lo que adquiere  otro oficio.

Ese derecho se conoce como “cesantía laboral” o “liquidación”, que no es más que la paga por el desahucio o despido de un trabajo por el cual como compensación el empleador le da al trabajador la suma correspondiente a 21 días de sueldo por cada año trabajado en su negocio o compañía.

El desahucio debe ser un aviso, una prevención que una de las partes hace a la otra, el mismo debe notificarse con anticipación de por lo menos 30 días para el empleador y 15 días para el trabajador.

Sin embargo, el despido debe darse mediante solicitud escrita presentada ante el inspector o subinspector del trabajo, quien hará la notificación correspondiente a la otra parte dentro de las 24 horas siguientes.

Solicitar el desahucio o renunciar

El trabajador o trabajadora puede finalizar la relación laboral mediante la renuncia voluntaria o mediante el desahucio. Si finaliza mediante el procedimiento de desahucio tendrá derecho a recibir la bonificación por desahucio equivalente al 25 por ciento de la última remuneración mensual por cada año de servicio.

Mientras, si el empleado finaliza la relación mediante la renuncia voluntaria no tendrá derecho a la bonificación.

El empleador también puede solicitar el desahucio, en este caso el trabajador también tiene derecho a recibir la bonificación, pero ponerle fin al trabajo sin causas que lo justifiquen provocaría cierto nivel de angustia al trabajador, a pesar de que es garantizada a una compensación.