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Cada persona trabaja por motivos diferentes: sostenerse económicamente, pagar los estudios, comprar un carro o una casa, emprender un negocio, viajar en sus vacaciones… Lo cierto es que todos estos propósitos los conseguimos gracias al salario que percibimos cada mes, y por supuesto, de su efectiva administración.

Esta reflexión sólo es un preámbulo que utilizamos para hacernos eco del justo aumento salarial que en este momento plantean los sindicalistas. Al respecto, Jaime González, presidente de Copardom, apuntó que el empresariado está interesado en concertar un porcentaje de aumento salarial que permita que los trabajadores recuperen el margen perdido en el poder adquisitivo tras el aumento aproximado de RD$2,000 y RD$3,000 que registra la canasta familiar, debido a la entrada en vigencia de la reforma fiscal.

También, los maestros agrupados en la ADP están inmersos en esta demanda, y lo han hecho rechazando el alza de 15% de los sueldos propuesto por la Ministra de Educación, Josefina Pimentel.

Como en este proceso es necesario escuchar todas las voces, no podemos pasar por alto la reciente visita al país, del ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien por invitación de la Cámara Dominicana de la Construcción disertó la conferencia “El empleo y desarrollo como salida a la crisis”, asegurando que “el milagro” que permitió que entre 2003 y 2011 -cuando gobernó-, Brasil se posicionara como una de las economías más importantes del mundo, fue la combinación de la dinamización económica con un aumento salarial y el acceso al crédito para la clase menos pudiente, lo que provocó una revolución en el comercio y el consumo.

Exhortó al gobierno dominicano que implemente su modelo y que pese a la crisis económica gestione las inversiones, ya que eso motiva la creación de empleos. Puso como ejemplo que el año pasado no fue bueno para el crecimiento del PIB brasileño, sin embargo, en ese país se crearon 1.3 millones de puestos de trabajo.

Una frase que el ex presidente brasileño mencionó queremos destacarla en este editorial: “Lo que pasó en Brasil puede ocurrir en cualquier país del mundo”. Sin duda, esta afirmación debe servirnos de motivación y ejemplo a seguir, porque más allá de un aumento salarial nominal, el pueblo dominicano debe unir voluntades que guíen nuestro caminar hacia la meta de construir ese país idóneo que promueva y alcance el desarrollo integral de su gente, porque “El milagro” de un aumento salarial se conjuga en tiempo presente y futuro.

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