yiraverEn la vida tomar decisiones es algo cotidiano, a diario decidimos hacer algo. Y por supuesto, a veces decidir se convierte en algo crucial en nuestras vidas: debemos elegir qué estudiar, con quién salir, aceptar una propuesta laboral, irnos a vivir a otro sitio.  Durante años vamos decidiendo, vamos dando sentido a nuestro proyecto de vida y vamos conociendo las consecuencias de las decisiones tomadas con anterioridad.

En ocasiones nos encontramos indecisos, sabemos que tenemos que optar por algo y nos da miedo; o simplemente, no sabemos, no conocemos las consecuencias, pensamos en los que nos rodean, qué dirán, qué pensarán, … muchas veces dejamos pasar un momento como éste en el que debemos de elegir. Bien porque nos bloqueamos, bien porque no sabemos tomar decisiones o porque dejamos que otras personas elijan por nosotros, dejamos de ser protagonistas en la construcción de nuestras vidas.

Es preciso aprender a TOMAR DECISIONES, para poder elegir en base a nuestros propios deseos, intereses o necesidades y nuestras propias pasiones; y poder interactuar con esta capacidad desarrollada, en los grupos o en sociedad.?  En los equipos de trabajo también, a veces nos cuesta elegir, sabemos que unas cosas requieren de un proceso un poco más largo que otras cosas. Por ejemplo, aceptar o no un donativo o decidir ‘echar’ a alguien de nuestro grupo. En este último caso hay que reflexionar con mayor lentitud que en el anterior.

Reflexionar en el momento de la elección requiere enumerar una serie de aspectos a tener en cuenta antes de la toma de decisiones, valorarlos todos. Para esto debemos saber qué es aquello que es importante para mi y para el grupo, el AUTOCONOCIMIENTO es imprescindible para el ejercicio de la toma de decisiones.

Autoconocimiento, es claridad!  Saber lo que es más importante para nosotros a la hora de decidir, nos asegura que podamos elegir bien!  Esto es cierto para un individuo, como para una empresa.    De ahí la importancia para la empresa conocer su “por qué” o “contribución única”, y sus “valores o pasiones”, que son las cosas que más importan para ellos a la hora de entregar su contribución única!

A nivel personal, como a nivel empresarial, actuar es el fin de la toma de decisiones. Poner en práctica aquello elegido crea nuestra propia historia, el fin es tener INICIATIVA. Cuando elegimos a favor de nuestras pasiones, vamos actuando y convirtiéndonos en la PERSONA o GRUPO ACTIVO que necesitamos ser para construir un proyecto de vida y un proyecto de incidencia social.

Actuando es como podemos dejar un legado, vivir sabiendo que estuvimos aquí y que nuestra presencia contó para un propósito mayor que nosotros mismos.