El bloque pide a la firma más concesiones para zanjar una indagatoria antimonopolio; las autoridades europeas ya han rechazado dos ofertas de Google para concluir la investigación

 

 BRUSELAS.  La Comisión Europea (CE) ofrecerá una última oportunidad a Google para que haga propuestas que calmen las sospechas de que abusa de su posición en Internet y así, pueda evitar una multa millonaria.

«Estoy esperando a esta última oportunidad de intentar resolver nuestras preocupaciones», dijo este miércoles el vicepresidente de la CE y responsable de Competencia, Joaquín Almunia.

La CE abrió una investigación en 2008 porque cree que Google viola normas comunitarias por dar prioridad a sus anuncios y aprovechar el contenido de sus competidores en su propio beneficio.

Google presentó dos ofertas a la Comisión para disipar las dudas sobre su comportamiento, de acuerdo con el artículo 9 de la ley comunitaria antimonopolio, sin embargo, éstas resultaron insatisfactorias.

«Estoy esperando la reacción de Google a mi declaración pública y también a declaraciones privadas en mis conversaciones y relaciones con esta compañía, en las que decía que, desafortunadamente, sobre la segunda ronda de propuestas no estoy satisfecho, necesitamos más», indicó Almunia en alusión a unos comentarios que hizo en diciembre.

Por lo que si Google no satisface con su tercer propuesta, la Comisión podría enviar directamente a la compañía un «pliego de cargos»,documento en el que Bruselas especificaría oficialmente sus acusaciones contra la compañía y establece obligaciones para la compañía. Si esa empresa incumple dichos compromisos, la CE le puede imponer una multa de hasta 10 % de su facturación anual.

El comisario recordó que la primera ronda de propuestas «no fue satisfactoria y el test de mercado fue muy negativo», mientras que la segunda ronda «incluía mejoras pero de nuevo las reacciones que obtuvimos de un amplio abanico de partes interesadas o de quienes habían planteado quejas fueron también negativas».

El segundo paquete de medidas propuesto por la compañía, muy criticado por el sector, incluía vínculos a páginas de competidores más visibles, un mecanismo de subasta de los espacios dedicados a los rivales, mejor posibilidad de excluir los contenidos de otras páginas utilizados por Google y condiciones más relajadas para sus acuerdos con editores o los referentes a campañas de publicidad.

Dado que la CE considera insuficientes las dos ofertas, Almunia hizo hincapié en que «no necesitamos más (ofertas) a lo largo del próximo año, necesitamos más en las próximas semanas».