Tiene como visión convertirse en una organización de carácter nacional, y en un modelo a seguir en valores y en el desarrollo sostenible de la comunidad

Por María Mercedes

Navidad es una época del año muy propicia para regalar amor, alegría y cariño, especialmente a quienes más lo necesitan.

Es con ese sentir, que en 2011, nació la Fundación Dulces por una Causa, cuya misión es crear una cultura de servicio a través de un modelo empresarial innovador, que siembre los valores cristianos en la infancia.

José A. Gil Sánchez, creador de la Fundación, al narrar la historia que le dio génesis, afirma: “Ese domingo 13 de noviembre, ocurrió una de las ´Diosidencias´ más increíbles en mi vida. Durante la misa, el Evangelio de la parábola de los talentos, fue un mensaje de Dios a mi corazón, y la razón de mi filosofía de vida. Y decidí hacerlo”.

“En menos de un mes, formamos un equipo increíble en el que participaron activamente mis condiscípulos de la universidad, y los grupos de oración de la parroquia Divino Niño y la Casa de la Anunciación. Fue un reto que Dios nos puso en el camino, que todos aceptamos con humildad. Este año, volveremos a realizarnos otro reto, duplicar las ganancias y los infantes beneficiados”.

A partir de esa experiencia de fe, los objetivos de esta Fundación están claramente definidos: Realizar actividades navideñas, no solo para llevar alivio a los niños, niñas y personas envejecientes, sino también enviar el men saje de la cultura cristiana a la sociedad dominicana.

Las metas a cumplir por todas las personas que la integran son:

  •                         Desarrollar una cultura de solidaridad en tiempos de Navidad.
  •                         Proveer alivio a niños y personas de edad avanzada que tengan sus derechos vulnerados.
  •                         Permitir que estos niños y niñas crezcan en los valores cristianos.
  •                         Permitir que las personas envejecientes disfruten de actividades navideñas llenas de alegría.

Funcionamiento

  • • Localizando jóvenes interesados en colaborar en el desarrollo del proyecto.
  • • Estableciendo alianzas con compañías interesadas en donación de fondos.
  • • Realizando el intercambio comercial sostenible de 12 mil paquetes de galletas.
  • • Identificando comunidades de infantes y personas envejecientes que estén en situaciones de vulnerabilidad, con el objetivo de entregarles alivio humanitario a través de actividades sociales.
  • • Desarrollando un fondo de patrimonio que sirva para fortalezer el proyecto.
  • • Desarrollando un programa de mercadeo que dé a conocer el proyecto.

¿Cómo accionar?

El pasado año, la actividad fue realizada con 60 niños en la Parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón, en Los Prados.

Esta actividad requiere de recursos humanos: Voluntarios, comité directivo, equipo coordinador, publicista, relacionador y la asesoría de un experto en fundaciones.

La unión de las funciones de cada una de estas personas tiene como resultado que la niñez de familias pobres, enfermos, religiosas y estudiantes disfruten de una inolvidable fiesta de Navidad y, sobre todo se sientan queridos en una actividad realizada especialmente para ellos y ellas.