relaciones publicasEs importante señalar que la imagen y reputación de una empresa se construye con conductas y acciones que sean comunicadas de forma estratégica y no necesariamente con la publicidad que se realiza de un producto.

 

Por Rocío García Durán

Santo Domingo

En un mercado tan cambiante y competitivo como el que se vive en la actualidad,  las empresas corren el riesgo de desaparecer o perder cuotas de mercado si no hacen saber a sus públicos, de forma estratégica, consistente y coherente, que existen.

De ahí la importancia de que las organizaciones ocupen un lugar relevante en la mente de su público. Algunos investigadores consideran que una compañía que no se comunica con su entorno, no existe, está muerta. También está comprobado que las mismas representan uno de los patrimonios principales de las empresas para colaborar con su gestión de posicionamiento.

Mientras que la notoriedad es fundamental en el panorama económico actual. Por ello, las organizaciones deben contar con un grado de notoriedad que les ofrezca la licencia para producir  vender sus productos a los consumidores, pero no quiere decir que esto se convierta en el fin único de una campaña de relaciones públicas, tampoco que la empresa deba aspirar, como si fuera un candidato a una posición política, a que todo el mundo la conozca.

La compañía debe procurar administrar su notoriedad de forma estratégica para lograr posicionarse con el perfil adecuado para sus propósitos de negocios.

Es importante señalar que la imagen y reputación de una empresa se construye con conductas y acciones que sean comunicadas de forma estratégica y no necesariamente con la publicidad que se realiza de un producto, según expresa Fernando Antonio Martínez, eirector de AF Comunicación Estratégica, firma dedicada a la consultoría de Comunicación y Relaciones Públicas.

Una buena RRPP de la empresa concientiza al público o mercado acerca de la marca; desarrolla la presencia e imagen de la empresa; es una forma económica de llegar a un público o segmento de manera masiva; ilustra la imagen de una empresa activa e innovadora y brinda mayor credibilidad que la publicidad.

Pero comunicar o informar no es suficiente, se debe asegurar que la empresa desarrolle un programa de relacionamiento, haciendo uso de unas relaciones públicas estratégicas, logrando establecer “relaciones de beneficio mutuo con sus diferentes públicos”.

Sin embargo, los consumidores no son los únicos públicos de las empresas, y es que el concepto público, grupos de interés o audiencias clave es muy amplio y abarca diversos sectores, como: empleados, inversionistas, proveedores, autoridades, grupos empresariales, medios de comunicación, entre otros.

En síntesis, las relaciones públicas son un instrumento poderosísimo para la obtención de credibilidad y confianza, así como para el entendimiento entre una organización y sus distintos públicos.

Pero siempre se debe tener pendiente que el perfil de una empresa no lo determina ella misma, sino sus audiencias y la forma en cómo una compañía se relaciona con esos grupos, de manera que el posicionamiento puede ser positivo, fruto del modelo de negocios o de relacionamiento que tiene la institución, pero también pudiera ser negativo, por el manejo ante esos grupos de interés.