Estudio sugiere creación de empleos para disminuir desigualdad salarial

Por Aryanne J. Scott

 

El salario mínimo debe de fijarse considerando necesidades del trabajador y su familia. Foto: Shutterstock
El salario mínimo debe de fijarse considerando necesidades del trabajador y su familia. Foto: Shutterstock

Santo Domingo. La Organización Internacional de Trabajo (OIT) presentó hace poco su informe anual sobre salarios 2014/2015, en el cuál resalta  la desigualdad que existe en relación al área laboral y los ingresos mensuales de los empleados en varios países del mundo, además de planteamientos para la solución de este problema.

El informe señala que en el año 2013 el crecimiento salarial se redujo un 0,2% en comparación con el 2012, y esperaba que en el 2014 éste porcentaje variara.

Apunta que la importancia de los salarios se debe a que estos representan la principal fuente de ingresos de los hogares.

Muestra que las economías emergentes y en desarrollo, son desde el año 2007 el principal impulso del crecimiento salarial mundial, mostrando leves variaciones en varias regiones.

Por ejemplo, resalta que en Asia y Europa Oriental, el crecimiento del salario real en 2013 alcanzó el 6 %, sin embargo, en América Latina y el Caribe el porcentaje fue inferior al 1 %, una caída del 2,3 % en comparación con el de 2012.

Asegura que la exclusión de China ha reducido a la mitad el crecimiento del salario mundial debido al crecimiento del salario real en el país.

Subraya que si se excluye a China de la muestra de países, el resultado es que el crecimiento del salario real mundial se reduce casi a la mitad, pasando del 2,0 % al 1,1 % en 2013, y del 2,2 % al 1,3 % en 2012.

Menciona que tanto en las economías desarrolladas, las emergentes y en desarrollo, los salarios varían entre un 30% y 80% del total de ingresos de aquellos hogares que tienen al menos un miembro en edad de trabajar.

Indica que el aumento de la desigualdad salarial de muchos países ha captado mayor atención, debido a los posibles efectos contrarios sobre el bienestar social y la posible disminución del crecimiento económico a largo plazo.

Asimismo, muestra que la desigualdad comienza en el mercado de trabajo y que la variación de la distribución salarial del empleo remunerado han sido los determinantes fundamentales de las tendencias recientes de la desigualdad.

Menciona que en las economías desarrolladas, donde más aumentó la desigualdad, se debió a la combinación de mayor disparidad salarial y pérdida de empleos.

El informe subraya que en la mayoría de los países de la muestra hay brechas salariales entre las mujeres y los hombres, además de que también existe entre los trabajadores nacionales y los trabajadores migrantes.

Explica que los motivos de estas brechas son varios y complejos, además de que difieren de un país a otro y cambian de un punto a otro de la distribución salarial.

Para la solución de este problema, el informe de la OIT plantea varios puntos a resolver, ya que el resultado alcanzado demuestra que la obtención o la pérdida del empleo es uno de los determinantes fundamentales de la desigualdad de la renta.

Asegura que la desigualdad laboral puede resolverse mediante políticas que influyan  en la distribución salarial. Destaca  que esta problemática supone una carga suplementaria sobre las iniciativas destinadas a reducir la desigualdad mediante los impuestos y las transferencias.

El informe revela que algunos estudios recientes mencionan que los gobiernos utilizan el salario mínimo como herramienta de política.

Subraya, por otra parte, que varias investigaciones indican que el salario mínimo contribuye a reducir la desigualdad salarial, además de que es de gran importancia que se fije considerando las necesidades de los trabajadores y sus familias en equilibrio con los factores económicos.

Propone la creación de empleos mediante la aplicación de políticas que tengan como objetivo la disminución de la desigualdad salarial, además de la creación y promoción de empresas sostenibles para mejorar la productividad.

Indica que la desigualdad en el mercado de trabajo debería resolverse mediante políticas con un efecto directo sobre la distribución de los ingresos.

Asegura que la creación de empleos representa una prioridad en todos los países, además de que el acceso o la pérdida de un empleo remunerado, es un determinante fundamental de la desigualdad de la renta.

Así mismo, el informe asegura que es fundamental promover empresas sostenibles, mediante un entorno favorable para alentar las innovaciones y mejorar la productividad, por lo que los beneficios resultantes pueden compartirse equitativamente en las empresas y en el ámbito más amplio de la sociedad.

Sugiere la redistribución fiscal a través de los impuestos y los sistemas de protección, los cuales compensarían la desigualdad en el ámbito laboral y nivelarían la renta de los hogares.

Señala que esto permitirá mejorar los sistemas de protección social, los cuales no suelen estar plenamente desarrollados en las economías de este tipo.

Recomienda prestar atención a los grupos de trabajadores femeninos, inmigrantes u otros que pudieran estar en la escala de menor salario, y aumentarles la mensualidad para reducir la brecha.

Asegura que es importante lograr la igualdad de remuneración entre mujeres y hombres, por lo que es preciso aplicar políticas de lucha contra las prácticas discriminatorias y los estereotipos de género acerca del valor del trabajo femenino, además de que se tienen que crear políticas eficaces sobre maternidad, paternidad y excedencia parental, para que promuevan una distribución más justa de las responsabilidades familiares.