Por Martha Mejía

 

En un mercado competitivo tan cambiante como el actual. Una de las claves principales para lograr el incremento de los clientes y por consiguiente del retorno de la inversión financiera, lo constituye la mejora de la imagen de la empresa y sus colaboradores.

Seguramente, los clientes tendrán como alternativa a 10 empresas más que ofrezcan los mismos productos que la suya, sin embargo, la imagen de la empresa y de sus colaboradores serán sin lugar a dudas uno de los factores que marcaran la diferencia y harán de su negocio u organización la opción elegible.

Una página web de su empresa transmitirá con gran fuerza un mensaje que le posicionará en la mente de los clientes.  Correos electrónicos con dominios propios, tarjetas de presentación de los empleados, el nombre comercial de su empresa, un logo y un slogan contribuyen a desarrollar una verdadera imagen corporativa profesional.

La mejor herramienta que complementa y otorga verdadera acción práctica a los elementos anteriormente mencionados, lo es, la creación de una cultura de servicio al cliente y de la imagen personal de sus colaboradores y empleados.

Su presentación e higiene personal, sus uniformes, sus actitudes, su presencia, ¿cómo se conducen?, ¿cómo se expresan?, ¿qué nivel de seguridad y conocimiento tienen para ofrecer soluciones a los requerimientos, expectativas y quejas de los clientes?, ¿reflejan estar organizados los procesos?, son pregunta importantes para construir una excelente imagen de la organización.

Siempre elegimos el lugar donde nos hacen sentir mejor, donde las personas se ven mejor y se conducen mejor, esto puede ocurrir al momento de elegir un taxi, un colegio, un banco, un restaurante, un supermercado, una universidad, y hasta una tienda de electrodomésticos.

La imagen de la empresa debe impregnarse en todas partes, hasta un color debe hacer recordar su marca en la mente de sus colaboradores y clientes.

¿Cómo desea que sus clientes lo recuerden?, la calidad de los servicios de su empresa debe ser memorable.

Recuerde:   Una imagen inadecuada de su empresa y de sus colaboradores, puede ser la perfecta diferencia entre el éxito y fracaso financiero y cualitativo de su negocio.