Un economista de la OIT explica cómo la desaparición de los empleos de cualificación media está modificando el panorama laboral y cómo la educación es una de las herramientas para abordar las crecientes desigualdades de ingreso.

 

OIT. El mundo de trabajo experimenta grandes cambios en la demanda de competencias.

Según las perspectivas sociales y del empleo en el mundo 2015 de la Organización Internacional del Trabajo, los empleos de cualificación media como la contabilidad y el trabajo de oficina están disminuyendo. Esto se debe a que, en nuestras economías globalizadas, muchas de estas tareas pueden ser realizadas por computadoras. ¿Dónde se encuentran entonces los trabajos actualmente?

El economista de la OIT, Christian Viegelahn, explica que en el futuro muchos empleos se encontrarán en los dos extremos de la escala de competencias:

“Sobre todo en las economías desarrolladas, la proporción de empleos no rutinarios, poco calificados, como los empleos en los servicios de seguridad y del cuidado a la persona, y de empleos no rutinarios altamente calificados, como abogados e ingenieros informáticos, ha aumentado”.

Con la pérdida de numerosos empleos de cualificación media, los trabajadores, sobre todo en el mundo desarrollado, se encuentran en la posición de competir por puestos de trabajo en el nivel más bajo de la escala, que generalmente no son bien remunerados. Esto ha agravado las desigualdades de los ingresos.

Viegelahn agregó:

“Sí, en efecto esto puede dar lugar a mayores desigualdades de los ingresos, y esto es un problema porque estas desigualdades tienen un efecto negativo sobre las perspectivas de crecimiento económico y de creación de empleo a medio plazo”.

Y en los países en desarrollo, ¿cuál es la situación de las personas que buscan trabajo?

Viegelahn explicó que con frecuencia depende del nivel de instrucción de las personas:

“En general, con la polarización de la demanda hacia empleos poco o altamente cualificados, los trabajos más cualificados, como abogado o ingeniero, no son de fácil acceso para los trabajadores que no poseen una educación superior”.

Con la desaparición de los empleos de cualificación media existe el riesgo de que algunos países pasen demasiado rápidamente de una economía basada en la manufactura a una economía basada en los servicios.

Esta llamada desindustrialización precoz preocupa a los economistas como Viegelahn:

“Esto puede ser seguramente un motivo de preocupación para ciertos trabajadores, porque el sector manufacturero ha sido siempre importante para que los trabajadores escapen de la pobreza ya que era posible encontrar empleos productivos, relativamente bien remunerados, pero actualmente, si por ejemplo, el sector de los servicios cobra más importancia queda por verse si este sector puede realmente asumir el papel de la manufactura y reducir la pobreza”.