images (10)Para todos no es algo nuevo hablar de desempleo pero a la vez es difícil hablar de oportunidades donde la competitividad en términos de experiencias, educación, escolaridad  y sobre todo el talento, reduce las oportunidades para aquellos que no son tan preparados o aquellos que en realidad no tienen actitud para lograr no solo un empleo, si no un crecimiento personal y profesional en sus vidas.

Pero todos buscamos la oportunidad del primer empleo, no solo porque el trabajo es un medio de remuneración y productividad si no porque el trabajo forma parte de nuestras vidas y contribuye a nuestra auto realización y a la dignidad humana.

Estas líneas las escribo por una conversación que sostuve con una joven de 20 años a la que pondré el pseudónimo de “América”.

América es de la generación llamada los nativos del internet. Ella me comenta que había realizado varias entrevistas y evaluaciones, pero no era seleccionada, y que tenía varios meses tratando de buscar empleo porque además de querer seguir estudiando, a sus 20 años era madre soltera con la responsabilidad de cuidar un hijo con la ayuda de su madre. Siempre le hacían la pregunta  que todos los evaluadores hacen sobre la experiencia laboral, pero resulta que América dejo los estudios por un tiempo. Este es el caso  de muchos de nuestros jóvenes y las cifras son  alarmantes.

En nuestra conversación América me dice una frase que también es muy conocida, “si no me dan la oportunidad como voy adquirir experiencia”. Mi consejo para América fue decirle que siguiera tocando puertas, que con buena actitud, esfuerzo y estudio ella tendría  tiempo y oportunidad de crecer y desarrollarse.

El papel de la familia  y la responsabilidad social para el desarrollo no solo de América, de todos los jóvenes que tratan de insertarse en el mercado laboral, es fundamental para la competitividad y el desarrollo del sistema productivo de un país, ellos serian lo que el mañana harán carrera y ocuparan los puestos vacantes en las empresas y /o organizaciones, son la continuidad de un abogado, un gerente, un empresario, un médico, un supervisor , de un directivo .Serán el reflejo de la responsabilidad que tuvieron  los padres al educarlos, y de una responsabilidad social compartida  como individuos y organizaciones.

Finalmente comparto unas palabras de SARAMAGO, en una entrevista, se refirió al papel de la educación en la sociedad contemporánea; la educación es una cosa, la instrucción es otra. La educación es responsabilidad de la familia, pero la familia está viviendo una crisis sin precedentes. La otra gran educadora seria “La Sociedad”.

Paula Geraldo