Por Luis González
Por Luis González

Como afirmara Peter Drucker en su libro “La Sociedad Post-capitalista” estamos en la era del conocimiento, donde la materia prima fundamental para la producción y la productividad es el capital humano calificado, lo que se convierte en el “capital social” que demanda la competitiva sociedad global de hoy. ¿De qué depende entonces el desarrollo de una sociedad?, tanto usted como yo tenemos la respuesta: depende de su sistema educativo, de la inversión en investigación. Se ha demostrado que los países desarrollados lo son gracias a su capacidad de producir conocimientos y de hacer productivo el conocimiento de otros.

Dentro del sistema educativo todos los niveles son importantes. La Educación Básica, es eso, la base, el fundamento, pero sin lugar a dudas es la Educación Superior la que demanda mayores transformaciones cuando lo que se persigue es el desarrollo económico. Son muchas las universidades privadas que existen en la República Dominicana, con sus deficiencias en las áreas de producción de conocimientos, juegan un papel social, no obstante,  la educación superior tiene su más preponderante representación en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Con la la UASD a la cabeza, la universidad dominicana debe encaminarse a ser más investigativa y productora de conocimientos.

Una de sus funciones sustantivas debería ser, formar cuadros científicos y profesionales de alto nivel, los cuales puedan estar a la altura de las exigencias del mundo contemporáneo. La universidad dominicana, al mismo tiempo, está obligada a ser vanguardia en muchos campos y áreas de conocimientos indispensables para el progreso de nuestro país. Debe ser, universidad para el desarrollo.  La “base” de toda función universitaria es “crear los instrumentos para la investigación básica y aplicada”, investigación en ciencias como: Física, Química, Biología, etc. Proponerse obtener un Premio Nóbel no es una quimera si comenzamos a invertir en investigación en las áreas mencionadas. Lo que proponemos es un proyecto nacional para que la universidad dominicana no sólo prepare el personal para presionar por empleos, sino que sea generadora de empleos productivos.