¿Qué problema tiene el mundo que no sea de dinero? La decisión que tomes será la mejor, así sea que fracases o logres lo que buscas. La vida está para una sola cosa y es para vivirla.

Luego de 11 días viajando por México, me encuentro en Monterrey, en la primera de mis tres escalas de regreso a casa. “Vuelo lleno señor Tirado, sólo tenemos asientos en el medio”. Con una sonrisa de esas que te derriten, quise hacer una de las mías, pero lo tome ligero en este viaje, solo pensé “ya, que más da”.

Como si no fuera suficiente el hecho del asiento del medio, cuando me estoy acercando, me doy cuenta que es un gordito quien tiene el asiento del pasillo. Respiro profundo, me rio y acepto lo que el universo tiene para mí.

Así empieza un viaje entre incomodidades y enfados, lo único interesante de pensar era que iba a regresar a casa.

Empezando el vuelo, veo el gordito, joven, y con estas caras que te dan ganas de agarrarles los buches, y por ser agradable pregunto ¿A dónde vas?

Me respondió: “A Buenos Aires, Argentina, voy por una semana a una capacitación, en la empresa matriz que esta allá. Me envía mi empresa para aplicarlo acá en México; una compañera que se fue ayer y yo recibiremos el entrenamiento”.

En ese instante, que me comenta tantos detalles por una simple pregunta, me dije que tengo dos opciones: “le digo que bien o le hago otra pregunta sabía que si hacia lo último, este vuelo iba a ser para aprender a escuchar, la curiosidad me venció, y aquí vamos…

Les puedo resumir este personaje: joven recién graduado, de vestimenta formal, buscando entrar al mundo de las finanzas y ser reconocido como serio, que sea tomado como un igual y buscando no ser uno más del montón, con toda la energía de escalar en el mundo corporativo, y listo para que su carrera brille por su inteligencia y preparación.

Estaba en el inicio de su carrera y buscaba hacer lo mejor que pudiera. Después de largas pláticas recordé lo que se siente estar listo para escalar al mundo corporativo donde no se piensa en la burocracia, pero si en todas las ganas de echar para adelante, mi única recomendación fue: no pongas reuniones antes de las 9:00 a.m., y que las fiestas sean buenas…

“Jajajajaja, claro por la cruda (término mexicano de resaca)” comenta quien no me había percatado estaba a mi lado derecho, pegado de la ventana con un estilo de ser el tipo más cool que quieres conocer.

Este individuo, aparte de verse lleno de vida, se nota que tiene hambre por la aventura y su principal interés es conocer más de lo que desconoce. En ese momento, le digo: “Hola, Ricardo es mi nombre, discúlpame si estoy un poco para tu lado, el gordito apenas me deja estar en esta silla”. Aquí empieza la risa de mis dos vecinos y un buen viaje para todos.

Después de pasar los comentarios de lugar, entramos en los detalles interesantes de la vida. Aquí estoy yo con dos personas de la misma edad: 23 años. Uno buscando escalar el mundo corporativo y otro queriendo explorar los encantos del mundo, y pensé “que privilegio tengo de conocer dos personas del mismo extracto social con estas personalidades”.

Entre defensas de estilos de vida, cada uno empezó a comentar lo que buscan en la vida. En cuanto al Mr. Hipster, puedo decirles que es un joven recién graduado de ingeniería industrial, alto, vestimenta informal y que viaja ligero, me cuenta que “la plata es poca, pero la fiesta es mucha, la fiesta empezó hace unos años y no creo que termine, estoy listo para conocer el mundo, es la vida surreal, solo hay que vivir, gordito”.

Entre risas y risas

Ya saben mi risa entre estos dos personajes que me mostraron las opciones que siempre “tenemos”, estoy en el medio de dos personas que uno es muy probable que trabaje para vivir y otro viva para trabajar, cual hará qué, no sé, pero sé que ambos tuvieron opciones y me preguntaba ¿Qué nos determina abandonar nuestros sueños? A ambos, le llama la vida del otro, pero se mantienen firmes con la suya.

Existe una vida surreal para cada uno de nosotros. El problema es cuando la abandonamos por lo que somos arrojados todos los días de nuestras vidas. Si estás vivo no te tomes tan en serio, pero tampoco a la ligera, la decisión que tomes será la mejor, así sea que fracases o así sea que lo logres. La vida está para una sola cosa y es para vivirla.

Cuento esta historia porque me molesta saber que personas que amo, abandonan sus sueños o lo que desean hacer, por dinero. Como me dijo una persona que tiene muy pocas cosas que perder en esta vida: ¿Qué problema tiene el mundo que no sea de dinero?

Siempre tendremos la habilidad de escoger lo que queremos en nuestras vidas, el gordito y el hipster están escogiendo sus destinos, y es muy probable que cada quien enfrente caídas, pero ¿se mantendrán cada uno “puros” a sus decisiones?

 

RICARDO TIRADO
Life CoachEconomista
me@ricardotirado.com