El artículo 219 del Código de Trabajo establece que el empleador está obligado a pagar al trabajador el salario de Navidad, consistente en la 12a parte del sueldo ordinario devengado por el trabajador en el año calendario.

Importante es señalar que el salario de Navidad está libre de gravamen, embargo, cesión o venta, y sin importar el monto a pagar no se le aplica el impuesto sobre la renta.

La legislación establece que el salario de Navidad se debe pagar “a más tardar el día 20 del mes de diciembre”. El trabajador que no haya prestado servicios durante el año completo tiene derecho a una proporción según tiempo trabajado durante el año.

También, le es otorgado al trabajador una especie de “bonificación” adicional por su participación en los beneficios de la empresa, tal como lo estipula el Título VIII del Código de Trabajo.

El artículo 223 indica que la empresa está obligada a otorgar a todos sus empleados por tiempo indefinido el equivalente al 10% de las ganancias, utilidades o beneficios netos anuales.

Para los trabajadores con tres años o menos de labor en la empresa no se pagará más de un mes y medio (45 días) de bonificación, para aquellos con más de tres años en la empresa, su beneficio no será mayor de 60 días de salario ordinario.

El monto a pagar a los trabajadores tiene un límite máximo, pero no quiere decir que a todos le correspondería el equivalente a 45 días o 60 días de trabajo. Puede darse el caso de que una empresa obtenga beneficios netos moderados, toma el 10% para distribuirlo entre sus empleados como manda la Ley, pero son muchos, y a la hora de hacer la división proporcional puede que les toquen cantidades menores a las esperadas.

En tanto que el artículo 224 del Código dice que el pago de la participación a los trabajadores se efectuará a más tardar a los 90 o 120 días después del cierre de cada ejercicio económico. Agrega que la participación goza de los mismos privilegios, garantías y exenciones que el salario, es decir, que se debe pagar como dinero, no en especie, y sin cargarle descuentos y deducciones ni permitir su embargo.

Es bueno indicar que el artículo 226 exonera de ese pago a algunas empresas durante sus primeros tres años de operaciones, salvo convención en contrario. Se trata de empresas agrícolas, industriales, forestales, mineras y agroindustriales para que tengan un tiempo de recuperación a partir del inicio de sus operaciones, pero al cabo de tres años, si tienen ganancias netas, deben distribuir como establece la Ley.

En fin, la Navidad es un tiempo de cosechas donde lo trabajado se cuantifica y el empleador reivindica el esfuerzo de todo un año del trabajador.

Por último, si la proporción distribuida por el empleador no te satisface, el artículo 225 del Código señala que en caso de que hubiere discrepancias entre las partes sobre el importe de la participación, los trabajadores pueden dirigirse al Ministerio de Trabajo para que la instancias de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) se dispongan las verificaciones de lugar.  

Guillermo Estévez

estevezestrella@hotmail.com