Roberto NovaEs común conocer gente que nos habla sobre su gran idea o el gran proyecto que tiene en mente crear. Y cuando le preguntamos acerca de la fecha o la manera en como lo piensa materializar, la mayoría nos da una respuesta aérea como “cuando logre reunir el suficiente capital”, o “cuando tenga más tiempo disponible”. Incluso, algunos me han respondido “cuando Dios quiera que yo lo haga”. Yo tengo la certeza de que Dios ya quiere, y nos da la capacidad mental para que lo imaginemos, de modo que nuestro único aporte sea la fuerza de voluntad para materializarlo.

Todos sabemos que la mayoría de esas respuestas imprecisas que recibimos de los que dicen ser “emprendedores”, no son más que excusas detrás de las cuales se escudan para no tener que enfrentar el miedo que les da o la manera en que les sacaría de su zona de confort ese desconocido y aparentemente riesgoso camino del emprendimiento. Así que deciden vivir desde el victimismo, en vez de hacerlo desde la responsabilidad y atreverse a dar el primer paso hacia lograr sus objetivos de vida.

Uno de los factores más desconcertantes y abrumadores para la persona que quiere iniciar el trayecto hacia la realización de sus metas es el hecho de no saber por dónde empezar, pues el arranque casi siempre es la parte más difícil. Por esta razón, te escribo los 5 primeros pasos para iniciarte en el mundo del emprendimiento. Si los adaptas a tu proyecto estarás bien encaminado, porque estos conceptos son basados en principios irrefutables del éxito.

  • Paso 1. Define hacia dónde vas.

Determina claramente cuáles son tus sueños a largo plazo, tus metas a mediano plazo y tus objetivos a corto plazo. El primer paso es saber y plasmar en detalle hacia dónde vas, de modo que el nivel de prioridad de todas tus acciones pueda ser definido en base a la idea de si éstas te están acercando o alejando de tu principal misión. Dicen que quien no sabe hacia dónde va, ya llegó, y el conocer tu rumbo te dará un sentido de propósito hacia lograr progresivamente lo que andas buscando, lo cual es indispensable para tener éxito, especialmente en los negocios.

  • Paso 2. Crea un plan de acción.

Como ya sabes hacia dónde vas, es tiempo de detallar paso a paso todo lo que requieres para alcanzar tus metas. Esto incluye suficiente investigación en tu área, elegir el vehículo económico y las herramientas más adecuadas, dividir el proyecto en distintas etapas, detallar las metas en objetivos mensuales, semanales y diarios, y a su vez detallar los objetivos en tareas, poner fecha de cumplimiento a las metas, y tener un plan de contingencia B, y un plan C.

  • Paso 3. Encuentra tus mentores.

El mentor es aquel que ya alcanzó el éxito que andas buscando, y que está dispuesto a darte asesoría y consejos para evitarte cometer los mismos errores que él cometió. Esto te permitirá aprender por sabiduría de otro y no necesariamente por experiencias propias que puedan costarte tiempo y dinero. Elige con cuidado a tu mentor, pues idealmente debe ser una persona que comparta algunos valores importantes que tengas, y que no se sienta amenazado con tu potencial crecimiento. Como primera opción, busca a alguien que conozcas que sea exitoso, con quien puedas interactuar y hacerle preguntas directamente. Si se dificulta la primera alternativa, encuentra a alguien a quien admires y que a través de sus artículos, libros, videos o conferencias puedas recibir información continua acerca de cómo salió adelante, y así la puedas aplicar para ti mismo.

  • Paso 4. Forma tu equipo y tus alianzas.

Si quieres hacer algo en grande, no debes pretender hacerlo solo, pues tu trabajo tendría dos grandes limitantes: el tiempo máximo que puedas dedicarle como individuo y las habilidades con las que cuentas actualmente y aquellas que el tiempo te permita desarrollar. Por eso, haz una lista de tus posibles socios estratégicos. Personas con una visión similar a la tuya, valores parecidos, y con el mismo deseo ardiente que tienes de emprender. Hazles tu propuesta y láncense juntos a la aventura. De igual forma, habla con quienes puedas crear una relación ganar-ganar para que formen parte indirecta de tu proyecto. Estos pueden ser suplidores, consultores, asociados, gente que de una forma u otra sea beneficiada por tu crecimiento.

  • Paso 5. Pon acción productiva.

Éste es el paso que luce más obvio, pero es el punto en el que la mayoría se estanca debido al miedo o al parálisis por análisis. Es el más importante de los cinco, pues puedes tener los cuatro primeros pasos perfectamente alineados, pero sin acción no lograrás nada. Por el contrario, si fallas en definir tus sueños, planificar suficiente, encontrar mentoría y formar tu equipo, pero comienzas a poner acción productiva, tienes más probabilidades de encontrar tu camino en algún momento a través de cometer la suficiente cantidad de errores. Con esto quiero decir: prefiero estar poniendo acción sin un rumbo definido, que pasarme la vida analizando la mejor vía para ser exitoso. Lógicamente, si implementas los cuatro primeros pasos de manera rápida y efectiva, para luego poner acción de forma inteligente y acertada, tendrás la ventaja de un mucho mejor comienzo en la carrera.

Espero que estos puntos puedan ayudarte a iniciar con eso que habías postergado por tanto tiempo, pues el mundo necesita emprendedores ahora más que nunca. Para el que realmente quiere, no es excusa la falta de capital, tiempo, formación u otros recursos, pues el verdadero emprendedor no es aquel que se excusa detrás de lo que no tiene, sino el que potencia al máximo lo que sí tiene. Así que agárrate fuerte de la mano de aquellos que te acompañarán en este emocionante camino y emprende tu vuelo. Contamos contigo.