Caloría es la medida de energía que necesitamos para para ponernos en marcha. La obtenemos directamente de lo que comemos y bebemos, y la quemamos, es decir, gastamos energía, al caminar en el parque o subir las escaleras en la oficina.

Las sociedades médicas recomiendan que el 55% de las calorías que consumimos provengan de los hidratos de carbono, el 30% de las grasas y el 15% restante de las proteínas.

Aconsejan que el mayor consumo sea de carbohidratos complejos, que abundan en alimentos de origen vegetal, especialmente en los derivados de los cereales y legumbres como pan, arroz, lentejas o papas.

Los carbohidratos simples, o azúcares, se encuentran en las frutas y ofrecen energía inmediata. En cuanto se ingieren pasan rápidamente a la sangre, mientras que los complejos necesitan de un proceso más largo, pero que asegura un suministro de energía por varias horas.

La fibra es el tercer tipo de carbohidratos que ayuda a controlar el sobrepeso, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer de colon y reducir el colesterol malo en la sangre. El mango, lechoza, habas, habichuelas rojas, pan integral y las almendras peladas, constituyen una buena fuente de fibra.

¿Cómo podemos planificar nuestra dieta laboral?

Preparar comida para llevar al trabajo puede ser una complicación, pero si nos inclinamos por una dieta sencilla y muy colorida, seguro que a medida que pasen los días nos iremos entusiasmando.

Como conservarmos los alimentos en nuestras loncheras es muy importante. Si éstos no se pueden guardar en una nevera es aconsejable el uso de hielo artificial.

Debemos buscar el equilibrio en nuestra alimentación, no de manera individual, sino en cada bocado. Es difícil… ¡Pero no imposible!

Algunas ideas ricas en carbohidratos complejos:

Una rebanada de pan integral con tomate y hongos. Condimentar con sal, aceite de oliva y orégano seco.
Medio pan pita relleno con un guiso (sólo vegetales) de lentejas pardas.
Pan pita integral relleno con tomates, mozzarella y anchoas o sardinas conservadas en aceite de oliva.
Puré de papas con perejil y una ensalada de tomates.
Arroz integral con maíz sobre una capa de lechuga.

Tentempiés sabrosos y muy nutritivos:

Un guineo con almendras peladas.
Frutas variadas: melón, china, guineo, carambola, rociar con limón y espolvorear con hojas de menta.
Compota de peras y manzanas casera (cocinar en poca agua y con azúcar al gusto hasta enternecer).

La receta
Ñoquis de papa
Ingrediente
Papas, 1.5 lb
Harina de trigo, ½ libra
Pimienta, 1 pizca
Sal, 1 pizca

Instrucciones

Hervir las papas en agua salada. Una vez cocidas, hacer un puré. Salpimentar.
Agregar la harina de a poco a medida que la masa lo necesite, mezclando con una espátula. Poner la masa en la mesa de trabajo, espolvorear con harina y amasarla hasta que esté lisa y no se pegue a los dedos, luego partir por la mitad. Hacer con cada trozo un cilindro de aproximadamente 2 centímetros de diámetro.
Cortar transversalmente en trozos más pequeños y darles forma ovalada con los dedos o entallarlos con un tenedor o un utensilio especial.
Sumergir los ñoquis en agua hirviendo sin sal hasta que suban a la superficie. Cocinar 20 segundos más y retirar. Servir con salsa al gusto o rociar con aceite de oliva y acompañar con ensalada de aguacate. Espolvorear con queso rallado.
*Estos ingredientes nos proporcionan carbohidratos complejos, fibra, vitamina C y potasio. Si acompañamos con aguacate aportamos vitamina E