NINI

EDITORIAL 

 

Según las estadísticas del Observatorio del Mercado Laboral Dominicano (OMLAD), del Ministerio de Trabajo, hay un 25.20% de jóvenes de 20 a 24 años y un 26.56% de 25 a 39 años  que no trabaja ni estudia. Asimismo de un 30%, un 21.61% entre 25 a 29 años y un 20.39% de 30 a 34 años, no trabaja, no estudian ni buscan trabajo.

A estos ciudadanos, que no se consideran activos en la sociedad, se les llama NINI, que significa que no trabajan ni estudian. Estos jóvenes son considerados como una población en condiciones de vulnerabilidad en el mercado laboral.

Los grupos, según el informe, mayormente afectados por el desempleo son las personas que habitan en las zonas urbanas y en regiones metropolitanas, las mujeres, los jóvenes de 15 a 24 y de 25 a 29 años de edad y los que tienen un nivel educativo secundario.

En estas cifras, que de por sí son alarmantes, inquieta las que se refieren a los jóvenes que no trabajan, ni estudian ni buscan trabajo. Siendo lo último más penoso todavía.

Es increíble pensar que haya jóvenes, que tienen todo el tiempo del mundo y los cuales son los que más sueñan, ni siquiera hagan el intento de buscar trabajo. De por sí, todos saben que están un poco “difíciles”, pero esto indica que esa pequeña población no hace un favor a una sociedad y quién sabe si de ese porcentaje, la mitad o un poco más esta delinquiendo para conseguir el pan de cada día.

El estudio indica que un 79.52% de los NINI son hijos o esposas del jefe del hogar, un 52.13% no estudia por razones familiares, porque no quiere o porque no le gusta  y  un 52.15% son unidos o tiene o tiene una relación marital.

Estos casos deben ser atendidos con urgencia por las autoridades, crear compañas de motivación para los jóvenes, ya que es imprescindible para el desarrollo sano de la sociedad y su progreso económico, no es solo plasmar en estadísticas la realidad que existe sino buscar soluciones. Que estos jóvenes no sean unos cuantos más en la comunidad y sean necesarios para todo y todos.