INDUSTRIA 

Panam destinará al país aumento de las exportaciones y dinamizará el clima de negocios

La industria de cemento de capital nativo es construida con una inversión de US$80 millones.
La industria de cemento de capital nativo es construida con una inversión de US$80 millones.

San José de los Llanos, San Pedro de Macorís. Cementos Panam, la séptima planta productora de cemento de República Dominicana, ofrecerá posibilidades de desarrollo y prosperidad a 400 empleados directos y 4,000 indirectos.

Esta industria de cemento, de capital nativo, y construida con una inversión de US$80 millones, fue inaugurada con la presencia del presidente de la República, Danilo Medina.

El ministro de Industria y Comercio, José del Castillo, aseguró que es una muestra de la confianza generada por el gobierno, que brinda seguridad jurídica para las inversiones y un favorable clima de negocios.

La producción nacional de este insumo para la industria de la construcción, se incrementará a casi siete millones de toneladas métricas anual, con lo, que República Dominicana se consolida como principal productor y exportador de cemento del Caribe.

Asimismo, se prevé también, el aumento de las exportaciones hacia el Caribe, donde el país destina el 40% del cemento fabricado.

Del Castillo resaltó la implementación de políticas de estímulo económico en el área de la construcción, con la inyección de más de RD$6,000 millones para el sector vivienda.

Destacó además la inversión pública en vías de comunicación, hospitales y una inversión sin precedentes de aulas y escuelas, por la aplicación del 4% del Producto Interno Bruto (PIB).

El presidente del Grupo Estrella y uno de los accionistas del proyecto, Manuel Estrella, aseguró que el Gobierno de Danilo Medina, garantiza en el país un ambiente de seguridad jurídica de libre comercio y de libertad de empresa.

Ambiente

Los modernos colectores de polvo de la cementera, garantizan que las emisiones de material estén por debajo de los 30 miligramos por metro cúbico normal, con lo que cumple las normas medioambientales suizas y se sitúa cinco veces por debajo de los estándares establecidos por las normas dominiacanas, que permiten emisiones de 150 miligramos.