Un decreto presidencial del país africano ha hecho posible que los empleados del sector público trabajen sólo de lunes a jueves, obteniendo con esta medida, un fin de semana de tres días.

Por María Mercedes

La República del Gambia es una nación de África occidental que hasta hace unos días no mencionaba en nuestro país. Pero, ¿qué cambió esta realidad? La respuesta: un decreto presidencial.

El presidente de ese país, Yahya Jammeh emitió una ley que establece que los empleados del sector público sólo trabajarán de lunes a jueves, pues asegura que con una semana laboral más corta los residentes tendrán más tiempo para orar, socializar y trabajar en sus granjas.

Otro dato interesante es que los sueldos de los funcionarios no se verán afectados, ya que seguirán con sus 40 horas semanales, trabajando 10 horas de lunes a jueves. Este modelo es muy popular en los Países Bajos, donde uno de cada tres trabajadores trabaja 40 días a la semana, obteniendo, de esta forma, fines de semana de tres días.

No obstante, el sector privado continuará trabajando de manera regular, es decir, de lunes a viernes, por lo que este último día no podrá realizar negocios con el gobierno.

Experiencia similar

Buscando sobre este tema, encontramos que en 2008, Estados Unidos puso en marcha esta idea, cuando 17.000 funcionarios del gobierno del Estado de Utah redujeron la semana a cuatro días, pero trabajando 10 horas diarias, para reducir los costos de producción. Este experimento, duró hasta el 2011, cuando se reinstauró la semana de cinco días. En otros Estados, como Oregón y Texas, la medida fue desestimada.

Algunos expertos consultados por la agencia británica de prensa BBC, defienden el modelo adoptado por el país africano. Steven Shattuck, community manager de una empresa de Indianápolis que aplica este sistema, cree que, con cuatro días laborables a la semana “el tiempo en la oficina es más productivo”.