Como es natural, las organizaciones están detrás de los resultados. A su vez, están atravesadas por un mundo globalizado, tecnología de punta y condiciones nuevas que se van generando en el ámbito laboral. Debemos cuidar a nuestro personal, encontrando el equilibrio entre el trabajo y su vida personal.

• ¿Cómo tenemos en cuenta la salud física y mental de las organizaciones?

• ¿Cómo integramos productividad y bienestar en el trabajo?

• ¿Cómo convivimos entre generaciones distintas?

• ¿Plan de carrera o plan de vida?

Si tomamos el concepto de prevención, podemos diseñar programas que ayuden a crear hábitos saludables y el equilibrio entre personal y laboral en los empleados.

Y… ¿cómo lo hacemos?

Es importante que la organización genere políticas de salud incluidas dentro de su visión estratégica. Para ello se necesitan líderes saludables que:

1. Evalúen dónde están y dónde quieren ir.

2. Identifiquen los problemas y los analicen.

3. Analicen los factores culturales, psicológicos y de comportamiento.

4. Analicen los beneficios y las compensaciones, el aspecto físico del trabajo.

5. Diseñen políticas de salud.

6. Implementen las mismas y las evalúen.

Muchas veces las compañías implementan programas de calidad de vida y el personal no percibe sus beneficios ¿por qué?

Porque estos programas deben estar articulados con una política de recursos humanos donde el empleado tenga una satisfacción laboral. De esta manera, creamos un entorno positivo.

El Burnout

La Organización Mundial de la Salud indica que el estrés, la ansiedad y la depresión serán las mayores causas de discapacidad en el tra

bajo en los próximos 20 años.

¿Qué puede causar el agotamiento extremo?

• Falta de recompensa y reconocimiento.

• Conflicto de valores.

• Doble discurso y promesas no cumplidas.

• Desigualdad en la carga de trabajo y el salario.

• Problemas en la sociedad.

• Desequilibrio entre las necesidades del empleado y las exigencias de la empresa.

• Valorización de la adicción al trabajo.

• Fusiones y adquisiciones.

• Falta de seguridad.

Si algo de esto está pasando en su empresa, mida el estrés y el agotamiento de su personal a través de charlas informales, desarrolle una estrategia organizacional, aumente la flexibilidad sobre dónde, cómo y cuándo realiza el trabajo, no mire “mal” a las personas que se van fuera de horario, desarrolle distintas formas de reconocimiento y, por último… ¡Promueva la salud en su empresa!

*Roxana Jofre es Psicóloga Social y Directora de Nexus Recursos Humanos.