Otilio SánchezGracias a la igualdad de género, las mujeres gozan de los mismo derechos y tiene los mismo deberes que el hombre en lo que concierne a las leyes de trabajo, excepto de los establecido en el Título I del Cuarto Libro, cuya finalidad es la de proteger a la mujer durante su maternidad. (Artículos 231-243)

Desde el momento que la mujer empieza la gestación de la criatura, esta se encuentra bajo el amparo especial del código de trabajo, ya que el desahucio no puede ser ejercido en su contra durante este periodo y hasta tres meses después de la fecha de parto. Pero ojo para la mujer estar amparada por esta disposición, debe de notificar su embarazo a su empleador, por cualquier medio fehaciente, es decir, que se pueda comprobar (certificado médico, etc.), donde se indique la fecha presumible de parto.

Con este nos da a entender que por causa del embarazo la mujer no puede ser despedida, ya que sería nulo de acuerdo al CT. En caso de que un empleador incurra en despedir a una mujer embarazada o que este dentro de los seis meses después de la fecha del parto, este despido será sometido de manera previa a realizarse al Departamento de Trabajo o la autoridad local que ejerza sus funciones, a fin de que esta autoridad determine si obedece al hecho del embarazo o es consecuencia del parto. Si el empleador no respeta esta disposición será obligado a pagar a la trabajadora además de las prestaciones que le corresponde, una indemnización equivalente a cinco meses de salario ordinario.

EL código de trabajo también otorga el derecho a la trabajadora embarazada, a un descanso obligatorio  antes de la fecha probable del parte y después del mismo, es lo que se denomina el descanso pre y post natal, los cuales constas de seis semanas antes del parto y seis semanas después del parto.

El descanso pre-natal, puede ser acumulado con el post-natal, es decir, las 12 semanas se acumulan y son tomadas a partir de la fecha del parto, el conjunto de estos descansos nunca podrá ser menor a 12 semanas, pudiendo entenderse que en caso de ser necesario se podría extender el descanso post-natal.

Además de los derechos mencionados la trabajadora embarazada también tiene el derecho a:

–          Disfrutar de sus vacaciones inmediatamente después del descanso post-natal, donde el empleador estará obligado a aceptar su solicitud.

–          El descanso pre y post-natal es retribuido con el salario ordinario, del cual disfruta la trabajadora al momento del embarazo.

–          Durante el descanso pre y post-natal la trabajadora conservara su empleo con todos los derechos que del mismo se derivan.

–          Derecho a cambiar el trabajo que desempeña, si resulta perjudicial para su salud o la del niño durante el embarazo o luego del parto, si así se acredita mediante certificación médica.

–          Durante la gestación el empleador no podrá exigir a la trabajadora que realice trabajos que requieran un esfuerzo físico incompatible con el estado de embarazo.

–          Durante la lactancia tiene derecho, en el mismo lugar de trabajo, a tres descansos remunerados de 20 minutos cada uno, como mínimo, con el objeto de amamantar al hijo.

–          Disponer de media día cada mes, durante el primer año del nacimiento del hijo, para llevarlo a la atención pediátrica.

–          Disfrute de licencia médica como consecuencia del embarazo o del parto y esta no pueda concurrir a su labor.

Les exhorto a todas las futuras madres a leer los artículos correspondientes a la protección de maternidad del Código de Trabajo de la Republica Dominicana (Artículos 231-243), para que así conozcan sus derechos.