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La exposición al ruido ocasiona molestias.

Uno de los factores más importantes que debemos tomar en cuenta para la selección del equipo protector de oídos es la capacidad que tiene de reducir el nivel de decibeles al que se está expuesto.

Cuando el nivel del ruido excede los 85 decibeles, punto considerado como límite superior para la audición normal, es necesario dotar de protección auditiva al trabajador. Los protectores auditivos, pueden ser: tapones de caucho o auriculares. Los tapones se insertan en el conducto auditivo externo y permanecen en posición sin de sujeción.

Los auriculares son elementos semiesféricos de plástico, rellenos con absorbentes de ruido, los cuales se sostienen por una banda de sujeción alrededor de la cabeza.

Decibelios

La intensidad del sonido se mide en unidades denominadas decibelios (dB) o dB (A). La escala de los decibelios es logarítmica, por lo que un pequeño aumento del nivel de decibelios es, en realidad, un gran aumento del nivel de ruido.

Por ejemplo, con sólo aumentar un sonido en 3dB, los oídos nos dirán que se ha duplicado el volumen.difere

Exposición al ruido

Pérdida temporal de audición:

La pérdida de audición por ruido se puede prevenir. Todos los empleados deben comprender los riesgos del ruido y proteger la salud de la audición en la vida diaria, no solamente como parte de la higiene industrial.

Al cabo de un tiempo en un lugar ruidoso se nota que no se puede oír muy bien y que nos zumban los oídos. El zumbido y la sensación de sordera desaparecen al poco tiempo de estar alejado del ruido. Ahora bien, cuanto más tiempo se esté expuesto al ruido, más tiempo tarda el sentido del oído en volver a ser “normal”.

Pérdida permanente de audición:

La pérdida permanente de audición no tiene cura. Este tipo de lesión del sentido del oído puede deberse a una exposición prolongada a ruido elevado o a exposiciones breves a ruidos elevadísimos.

Si un trabajador empieza a perder la audición, quizá observe primero que otros sonidos empiezan a resultarles poco claros. A menudo, los trabajadores se adaptan, pero “acostumbrase” al ruido significa que se está perdiendo la audición.

Otros efectos Disminuye la coordinación y la concentración.

Aumenta la tensión, los trastornos cardíacos, estomacales y nerviosos.

Nerviosismo, insomnio y fatiga.

Disminuye la productividad y ocasiona ausentismo.

Medidas preventivas

Conocer qué sonidos causan daño en el ambiente y estar alerta contra ellos.

Usar dispositivos que protejan la audición cuando la actividad involucre ruido.

Identificar las fuentes de ruido y evitar la exposición permanente.

Visitar un otorrinolaringólogo, que se especializa en los oídos, garganta, cabeza, nariz y cuello, o un fonoaudiólogo, que se especializa en identificar, medir y rehabilitar la pérdida de la audición, para hacerse los estudios de lugar.