COLABORACIÓN

La RSE permite a las empresas un amuento en sus ventas y conocimiento de servicios, ya que llama la atención de clientes y usuarios por la buena causa que realizan

Por Rossi Canela

La ayuda social es tan importante en el éxito de los negocios a largo plazo y actuales que la Responsabilidad Social Empresarial, (RSE) se ha convertido en un proceso ampliamente reconocido para los negocios en del siglo 21.

Los empresarios señalan que la RSE es una evolución de la ética empresarial ya que involucra balancear las expectaciones sociales de todas las partes interesadas, incluyendo los accionistas, ciudadanos, proveedores y clientes junto con la responsabilidad ambiental.

La responsabilidad social corporativa (RSC) también llamada Responsabilidad Social Empresarial (RSE), puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido.

La Fundación Ford ha realizado un programa de estudios sobre la filantropía y las fundaciones empresariales en América Latina. En este estudio se destaca la incidencia de las fundaciones empresariales dentro del quehacer de las grandes empresas.

 

En el estudio, se constató que para los empresarios o grupos empresariales grandes, la caridad ha sido una buena estrategia de posicionamiento e incremento de ventas dentro del mundo de los negocios, ya que entre los empresarios se respetan mucho las empresas que demuestran un compromiso con la comunidad. Sin embargo, el estudio también reconoce que las fundaciones empresariales suelen ser “híbridas”, en el sentido de que “en su propio seno articulan la esfera de los negocios con la esfera de la solidaridad”.

Este estudio identifica diferentes enfoques o estilos de gestión de las fundaciones. Un enfoque social-asistencial y otro más desarrollista. Bajo el primero, la problemática social se define en términos de cómo insertar a los grupos marginales, y el segundo en cómo lograr alianzas con entidades sin ánimo de lucro, instituciones del Estado y la propia comunidad.

¿Cuáles son sus  principales responsabilidades?

Servir a la sociedad con productos útiles y en condiciones justas.

Crear riqueza de la manera más eficaz posible.

Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral y el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.

Procurar la continuidad de la empresa y, si es posible, lograr un crecimiento razonable.

Respetar el medio ambiente evitando en lo posible cualquier tipo de contaminación minimizando la generación de residuos y racionalizando el uso de los recursos naturales y energéticos.

Cumplir con rigor las leyes, reglamentos, normas y costumbres, respetando los legítimos contratos y compromisos adquiridos.

Procurar la distribución equitativa de la riqueza generada.

Correcto uso del agua.

Evaluación de riesgos ambientales y sociales.

Las empresas pueden desempeñar un papel muy importante en la vida de las personas no sólo como proveedoras de empleo y de riqueza, sino como agente de desarrollo en las comunidades en la que están insertas. Muchas grandes empresas son conscientes de ello y han tratado de aprovechar las expectativas que genera la RSC para obtener ventajas competitivas (ayudan ayudándose). La filantropía corporativa ha dejado de ser una actividad autónoma confiada a una fundación y cada vez más forma parte de las estrategias que contribuyen a realizar el objeto social de la empresa.

Diferencias entre RSE y RSC

Hay una sutil diferencia en el significado de la responsabilidad social corporativa (RSC) y de la responsabilidad social empresarial (RSE). En la medida en que distingue entre la empresa y la corporación, entendiendo que ésta última incorpora a todas las organizaciones, empresariales o no e independiente de su tamaño, aunque para muchos ambas expresiones significan lo mismo.