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Es recomendable para las empresas utilizar herramientas como el MBTI en sus procesos de coaching, pues ayudan a sacar ventaja a la diversidad de su fuerza laboral.

Para muchos “tener que” lidiar con personas de visión y creencias totalmente diferentes puede convertir su trabajo en un suplicio. Pero, esto no tiene que ser así. Hay mucha riqueza en la diversidad, y tanto las empresas como los individuos, deben aprender a sacar el mayor provecho de las preferencias individuales de cada miembro de un equipo.

Basado en la teoría de los tipos psicológicos de C.G. Jung, el Indicador Tipológico de Myers-Briggs, es una herramienta extraordinaria que ha hecho digerible y sobretodo aplicable a muchos ámbitos de la vida diaria los conceptos que C.G.Jung describe en su acertada “Teoría de los Tipos Psicológicos”.  La esencia de la mencionada teoría, es que lo que parecieran ser variables aleatorias del comportamiento, son en realidad variantes ordenadas y consistentes, que resultan de las diferentes formas básicas en que los individuos prefieren hacer uso de su capacidad de percepción y juicio.

La percepción tiene que ver con todas las diferentes formas que una persona puede llegar a tener conocimiento de cosas, sucesos o ideas. El juicio tiene que ver con las diferentes maneras de arrojar una conclusión acerca de lo que se ha percibido. De manera que si las personas difieren sistemáticamente en la forma en que perciben y en la forma en la que llegan a sus conclusiones, entonces es razonable que también difieran en su forma de reaccionar, en sus intereses, sus valores, motivaciones y habilidades.

El Indicador Tipológico de Myers-Briggs (MBTI por sus siglas en inglés), se basa en las actitudes que se desprenden de los conceptos de Jung sobre la percepción y el juicio en diferentes tipos de personas. El MBTI lo que hace es identificar, en base a una autoevaluación sencilla de reacciones personales, las preferencias básicas de las personas en cuanto a sus funciones de percepción y juicio; es decir, que se puedan establecer los efectos de cada diferencia, aislados o en combinación, y que puedan dársele un uso práctico.

El MBTI, -que se mide a manera de examen de selección múltiple-, incluye además los conceptos de Introversión y Extraversión, que definen la manera en la que los individuos prefieren relacionarse con su entorno. Estos conceptos, al igual que la percepción y el juicio, no son exclusivos al 100 %, uno del otro. El MBTI nos ayuda a identificar nuestras preferencias y el grado en que preferimos uno sobre otro.

Cuando C.G. Jung realizó los estudios que concluyeron en su Teoría de los Tipos Psicológicos,  su móvil no era sólo establecer etiquetas de los tipos de personalidades.  Más bien, deseaba proporcionarnos información para el autoconocimiento o descubrimiento de la propia personalidad y su desarrollo, de forma en que podamos comprender el funcionamiento de la psique para adaptarse y orientarse en los mundos externo e interno. Todo esto, con el fin de aumentar las posibilidades de funcionar mejor, y ser más felices, y poder reconocer los posibles casos de psiques turbadas y confusas por el posible desvío de su tipo natural por adaptación forzosa a su entorno.

Sin embargo, hoy día y a través de la adaptación de los criterios de Carl G. Jung, en trabajo del MBTI, podemos aplicar esta teoría de manera formidable para situaciones que requieran amplia cooperación, trabajo en equipo y comunicación abierta para el logro de metas y objetivos comunes de una organización.

Es recomendable para las empresas utilizar herramientas como estas en sus procesos de coaching para sacar ventaja a la diversidad de su fuerza laboral.

A continuación, algunas de las aplicaciones del MBTI con gran beneficio en el entorno empresarial:[1] [1]Fuente: Manual: A Guide tothedevelopment and Use of the Myers-BriggsTypeIndicator

En cuanto a cooperación y trabajo en quipo:

–          Selección de equipos de trabajo y grupos de misiones y tareas especificas con la suficiente diversidad para resolver problemas de equipo.

–          Ayudar a los miembros de un equipo a reconocer, apreciar y hacer uso de las fortalezas de cada tipo dentro del grupo.

–          Ayudar a los miembros de un equipo a aumentar su propio desarrollo aprendiendo de las habilidades de los demás.

–          A conducir reuniones de forma que pueda sacársele provecho a la contribución única de cada tipo.

–          Ayudar a quienes trabajan juntos a entender cómo algunas actitudes que resultaban irritantes y obstructivas, pueden convertirse en fuente de distracción, interés y fortaleza.

En cuanto a la comunicación:

–          Aprender la mejor manera de abordar a cada tipo para lograr acuerdos y cooperación.

–          Incrementar el entendimiento “hablando el mismo idioma”, de los diferentes tipos en el grupo.

–          Crear un clima laboral donde las diferencias se ven como algo  interesante y valioso, en vez de cómo un problema.