A través de Google Play, se incrementará el número de libros disponibles para educar, entusiasmar y entretener a los usuarios. (Internet)

Google y varias editoriales llegaron a un acuerdo.

Estados Unidos. En octubre de 2005, cinco editoriales (The McGraw-Hill Companies, Pearson Education, Penguin Group, John Wiley & Sons, y Simon & Schuster), demandaron a Google infringir la leyes de derechos de autor. Y tras siete años de litigio, la Association of American Publishers (AAP) y la empresa del buscador llegaron a un acuerdo.

El acuerdo firmado entre las partes le da derecho a las editoriales de Estados Unidos a retirar de Google Library Project los libros, publicaciones y revistas que no quieran compartir en el catálogo. Asimismo, recibirán una copia digital de cada obra que sea escaneada para su propio uso.

Luego del acuerdo, aparece un tercer beneficiario: el lector, que ahora tendrá una monumental biblioteca para hojear desde cualquier rincón del planeta. Los libros estarán abiertos en un 20% y se ofrece una opción de compra para la obra completa.

“Poniendo fin a este contencioso con las editoriales podemos mantener nuestro enfoque en nuestra misión central y trabajar para incrementar el número de libros disponibles para educar, entusiasmar y entretener a nuestros usuarios a través de Google Play”, expresó David Drummond, vicepresidente de desarrollo corporativo y jefe de legal de Google.

Michael J. Boni, abogado de la Asociación de Escritores, expresó que se mostraba “cautelosamente optimista” sobre la posibilidad de que se dé un avance en el resto del caso ahora que las editoriales y Google han aceptado el acuerdo.

Boni dijo que autores y editoriales han estado trabajando de manera separada con Google después de que la corte rechazó el primer acuerdo.

Un poco de historia

Google ha digitalizado más de 20 millones de libros. Las editoriales y autores demandaron con el argumento de que el proyecto violaba los derechos de autor.

Los grupos de autores y editoriales habían llegado a un acuerdo con Google anteriormente, pero un juez federal desechó el acuerdo después de varias objeciones.